Por Adalberto Domínguez.-
NUEVA YORK. El Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) investiga como doble homicidio la muerte de una cuidadora dominicana y del hombre al que asistía, quienes fueron encontrados dentro de un apartamento en un complejo residencial para adultos mayores en East Harlem, Manhattan.
Las víctimas fueron identificadas como Elsa Espinal, de 55 años, y el puertorriqueño Welgin Elías Severino (Tatis), de 66.
Una hermana de Espinal llamó a una vecina al ver que la cuidadora no respondía. La vecina los encontró alrededor de las 8:30 de la noche del jueves 5 de noviembre de 2026. Cada uno tenía un disparo en la cabeza.
El trágico hecho ocurrió alrededor de las 8:30 de la noche en el apartamento donde vivía Severino, localizado cerca del 2029 de la Segunda Avenida (con la East 104th Street) en Harlem.
Vecinos de Severino se lamentaron del crimen que ha consternado a la comunidad, mientras residentes del inmueble manifestaron consternación y profunda preocupación por la seguridad interna.
El superintendente e inquilinos dijeron que el edificio está rodeado de andamios debido a trabajos masivos de renovación en curso aunque otros se quejaron de que hace muchos meses los trabajos han sido paralizados.
El constante flujo de obreros entrando y saliendo con herramientas —así como las puertas que a menudo quedan abiertas— pudo facilitar que personas ajenas se infiltraran sin ser detectadas por la seguridad nocturna del edificio, según dijeron algunos a los periodistas de distritos medios de comunicación.

Además, se sospecha que el ruido de la propia construcción pudo haber amortiguado el sonido de los disparos de balas.
Wilgen Elías Severino-Taris (también reportado como Severino-Tatis), quien era un paciente de cáncer de larga data y residente del edificio hace muchos años, frecuentaba jugar dominó con sus vecinos frente al inmueble perteneciente a la Autoridad de Vivienda de la Ciudad de Nueva York (NYCHA) conocido como Gaylord White Houses.
Detectives de la Unidad Contra Crimen del NYPD investigan minuciosamente el caso como un doble homicidio debido a que no se recuperó ningún arma de fuego dentro del apartamento y la puerta quedó entreabierta luego del crimen.
La Policía no había realizado arrestos ni se disponía de una descripción oficial de sospechosos o del motivo detrás del crimen, y revisa exhaustivamente las grabaciones de las cámaras de videovigilancia de la zona donde ocurrió el crimen.
La dominicana Espinal se ve en un video de seguridad entrando al edificio.