La Diócesis de San Francisco de Macorís, en la provincia Duarte, comunicó este miércoles en la noche sobre el fallecimiento de monseñor Jesús María De Jesús Moya y expresó su agradecimiento a Dios por su vida y su ministerio pastoral al servicio de la Iglesia.
Detalló que los restos de monseñor Jesús Moya serán recibidos este jueves 5 de noviembre, a las 8:00 de la mañana, en la Catedral Santa Ana, donde se desarrollarán los actos religiosos en su memoria. Durante esa jornada se celebrarán misas a las 8:30 de la mañana, 12:00 del mediodía y 6:30 de la tarde.
Los actos fúnebres concluirán el viernes 6 de noviembre, con una misa a las 10:00 de la mañana y posterior sepultura.
Asimismo, la Iglesia informó que el novenario se realizará diariamente en la Catedral Santa Ana, a las 6:30 de la tarde, hasta el domingo 15 de noviembre, cuando tendrá lugar la celebración de clausura a las 3:00 de la tarde.
Una vida dedicada al servicio de la Iglesia
Monseñor Jesús María De Jesús Moya nació el 28 de noviembre de 1932. Realizó sus estudios de Humanidades, Filosofía y Teología en el Seminario Pontificio Santo Tomás de Aquino. Fue ordenado sacerdote el 18 de marzo de 1961 y posteriormente amplió su formación académica con estudios de posgrado en Madrid, España, y Quito, Ecuador.
Durante su trayectoria sacerdotal desempeñó importantes responsabilidades pastorales y administrativas, entre ellas rector del Seminario Menor San Pío X, director de las Obras Misionales Pontificias, vicario general de Santiago de los Caballeros y párroco de distintas comunidades, incluyendo la Catedral Santiago Apóstol.
Su vocación de servicio lo llevó también a ejercer como capellán de la Fuerza Aérea Dominicana y vicario general castrense.
El 13 de abril de 1977 fue elegido obispo titular de Maxita y nombrado obispo auxiliar de la entonces Diócesis de Santiago de los Caballeros. Recibió la ordenación episcopal el 21 de mayo de ese mismo año.
Posteriormente, el 20 de abril de 1984, el papa san Juan Pablo II lo designó segundo obispo de la Diócesis de San Francisco de Macorís, responsabilidad que desempeñó hasta 2012, cuando fue sucedido por monseñor Fausto Ramón Mejía Vallejo, pasando a la condición de obispo emérito.
Su fallecimiento marca el final de una extensa trayectoria de servicio pastoral, caracterizada por su dedicación al ministerio sacerdotal y episcopal y su entrega a la Iglesia católica dominicana.
La comunidad católica, junto a familiares, amigos y fieles de la diócesis, se prepara para darle el último adiós y elevar oraciones por su eterno descanso.