MIAMI.– Más de cinco años después del asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse, Estados Unidos trasladó desde Haití a Florida a 18 acusados para incorporarlos al proceso federal que busca establecer responsabilidades por la planificación, el financiamiento y la ejecución del magnicidio.
El grupo está integrado por 17 exmilitares colombianos y el haitiano Joseph Félix Badio, quienes fueron trasladados en una operación coordinada por el FBI y Homeland Security Investigations (HSI), según informó la Fiscalía Federal para el Distrito Sur de Florida.
El traslado se produjo cinco años, dos meses y 13 días después del asesinato de Moïse, ocurrido el 7 de julio de 2021, y semanas después de que un gran jurado federal aprobara una sexta acusación sustitutiva presentada el 27 de agosto de 2026.
El documento judicial, de 85 páginas, amplía el expediente federal y presenta cargos contra los nuevos acusados. La acusación describe una trama que habría comenzado meses antes del ataque y que involucró a empresarios, compañías de seguridad, intermediarios financieros, ciudadanos haitianos y exmilitares colombianos reclutados para participar en una operación que inicialmente buscaba remover a Moïse del poder y que terminó con su asesinato.
El fiscal federal Jason A. Reding Quiñones afirmó que el traslado representa una nueva etapa de la investigación y advirtió que el caso continúa abierto hacia personas que presuntamente financiaron, facilitaron o apoyaron la operación.
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Traslado a Florida y nueva acusación federal
Moïse fue asesinado durante la madrugada del 7 de julio de 2021, dentro de su residencia privada en las afueras de Puerto Príncipe. Su esposa, Martine Moïse, resultó gravemente herida.
Según la nueva acusación federal, los atacantes colombianos se presentaron como agentes de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos, conocida como DEA, durante la operación.
El documento identifica individualmente a los exmilitares y señala que operaban bajo la dirección de personas vinculadas a Counter Terrorist Unit Federal Academy y CTU Security, empresas establecidas en Florida, así como a compañías pertenecientes al denominado Worldwide Group.
La acusación sostiene que los colombianos fueron reclutados para una operación inicialmente dirigida a remover a Moïse del poder y que posteriormente evolucionó hacia el asesinato.
La trama del magnicidio y su financiamiento
El caso Moïse no permaneció cinco años sin acusaciones formales. Estados Unidos comenzó a presentar cargos contra participantes de la conspiración desde 2021 y 2022. En enero de 2023, cuatro detenidos en Haití fueron entregados a las autoridades estadounidenses y, posteriormente, el expediente fue ampliado hasta incluir a 11 acusados.
En Haití, la justicia también produjo, en febrero de 2024, una acusación contra alrededor de 50 personas, pero el proceso no llegó a juicio.
Con el traslado de Badio y los 17 exmilitares colombianos, estos pasan finalmente a enfrentar el proceso federal estadounidense.
La investigación también señala que parte de la planificación y el financiamiento de la operación habrían ocurrido en Florida, donde aparecen vinculadas empresas de seguridad y compañías agrupadas bajo el denominado Worldwide Group.
Además, los fiscales sostienen que dinero obtenido fraudulentamente mediante programas de ayuda económica creados durante la pandemia de COVID-19 terminó conectado con el financiamiento de personas y empresas relacionadas con la conspiración.
La nueva fase del proceso se suma a las condenas obtenidas previamente en Estados Unidos contra otros participantes. El 8 de mayo de 2026, un jurado declaró culpables a Arcángel Pretel Ortiz, Antonio Intriago, Walter Veintemilla y James Solages de delitos relacionados con el asesinato de Moïse.
Con la llegada de los 18 acusados a Florida, una parte del grupo que permanecía detenido en Haití desde el magnicidio pasa ahora al sistema judicial estadounidense, más de cinco años después de la muerte de Jovenel Moïse.