Hay cosas que pueden cambiar en un junte dominicano: el lugar, los invitados, la música y hasta el motivo de la celebración. Pero si hay algo que suele encontrar un espacio en la mesa es la picadera. Y también ella ha cambiado.
La bandejita de pastelitos, quipes o croquetas que acompañaba una reunión ahora comparte protagonismo con mesas de picadera más elaboradas, combinaciones diferentes y propuestas que incorporan nuevas tendencias gastronómicas.
“La picadera dominicana, una tradición que ha escalado”, plantea la chef Carolina Arias, especialista en cocina fusión, consultada por el periódico Hoy sobre la evolución de esta costumbre gastronómica.
Chef Carolina Arias
Pastelitos, quipes, croquetas, empanaditas, yaniqueques, tostones, bolitas de queso y una variedad de salsas continúan formando parte de los encuentros. A ellos se suman propuestas que buscan transformar no solo los sabores, sino también la forma de presentar esos pequeños bocados.
Quipes y croquetas
Según Arias, “la creatividad también ha transformado la manera de presentar y disfrutar estos alimentos”. De ahí que hoy puedan encontrarse mesas de picadera más sofisticadas, combinaciones innovadoras y propuestas que fusionan sabores tradicionales con tendencias gastronómicas.
Cuando la tabla llega al junte
Entre esas nuevas tendencias está la charcutería.
Chef Carolina Arias
Las tablas han comenzado a hacerse espacio en las celebraciones y reuniones, aportando una presentación diferente a las tradicionales propuestas de picadera. Arias asegura que el dominicano “la ha acogido muy bien”, aunque reconoce que no se trata de una opción para todos los bolsillos debido a su alto costo.
Para la chef, esta propuesta “sí le da un toque distinto a las nuevas tendencias de picadera”.
La picadera tiene fecha
Foto de la chef Carolina Arias
Esta costumbre de compartir pequeños bocados también tiene una fecha en el calendario internacional. Cada 19 de septiembre se celebra el Día Mundial del Aperitivo, una jornada dedicada a esos alimentos que suelen disfrutarse antes de una comida o como acompañamiento de una conversación y un encuentro.
En República Dominicana, esa idea encuentra una expresión muy propia en la picadera.
“El dominicano disfruta compartir alrededor de una mesa, y la picadera es parte esencial de esa experiencia”, sostiene.
“Sin embargo, a pesar de toda esta evolución, la esencia permanece: compartir, disfrutar y celebrar”, concluye la chef.