El ayuntamiento del Distrito Nacional ha hecho un gran esfuerzo, durante la gestión de la alcaldesa Carolina Mejía, por recuperar los espacios públicos que han sido tomados por particulares para poner cualquier tipo de negocio, sobre todo las aceras, por lo que sería una mezquindad o un pésimo ejercicio del periodismo negarlo, cuando ha sido el propio ayuntamiento el que se ha ocupado de llenar los periódicos con informaciones y fotografías de sus operativos.
Pero como se trata de un problema tan grande, que ha ido creciendo sin ningún control durante décadas, todavía es demasiado lo que falta por hacer, lo que obliga a volver sobre el tema, en ánimo, por supuesto, de que se continúen recuperando esos espacios. Que también incluyen a las calles, muchas de ellas parcialmente privatizadas por personas que las han convertido en talleres de mecánica al aire libre, obstruyendo la circulación de los vehículos ya que ocupan hasta dos carriles, complicándonos aun mas la existencia a quienes día a día tratamos de sobrevivirle el caos del tránsito con los nervios intactos.
En el Ensanche La Fe y Villa Juana son abundantes los ejemplos, y en tal cantidad que desafían la autoridad de un ayuntamiento que no puede alegar que desconoce la situación y los trastornos que provoca. Por eso sería deseable que en uno de los frecuentes operativos que realiza el cabildo capitaleño, le “marche” a los propietarios de talleres de mecánica que han ampliado las instalaciones de sus negocios hacia la calle, probablemente porque un buen día se convencieron de que pueden hacerlo sin sufrir las consecuencias, y que ninguna autoridad irá a reclamarles.
Estoy seguro de que las autoridades del ayuntamiento del Distrito Nacional, que desde el 2024 dicen haber recuperado alrededor de 90 mil metros lineales de espacios públicos, no están de acuerdo con esa apreciación, como también lo estoy de que saben perfectamente lo que tienen hacer para demostrarles que están equivocados.