SANTO DOMINGO.- Familiares y allegados del pastor Ángel Gabriel Capellán rechazaron enérgicamente la medida de coerción de tres meses de prisión preventiva dictada en su contra por el Juzgado de Atención Permanente de San Cristóbal, tras ser imputado por el presunto abuso y tortura de menores de edad en un centro de acogida de Haina.
Durante las reacciones posteriores a la audiencia, manifestantes y allegados aseguraron que la decisión judicial estuvo influenciada por factores externos y no por las pruebas presentadas.
Una de las portavoces del grupo, identificada como Kassandra Ramírez, calificó el fallo como el resultado de «una conclusión de un juez con miedo», al sostener que «la presión mediática pudo más que los hechos».
Asimismo, enfatizó que el proceso continuará hasta demostrar la inocencia del encartado: «Sabemos y entendemos que no hay pruebas para condenar a este hombre… Lo único que puedo decir en este día: nosotros vamos a esperar que se conozca la medida ya para nosotros entonces apelar».
En la misma línea, un hombre que se identificó como pastor Pedro Rodríguez, de Baní, presente en las afueras del tribunal, cuestionó la tipificación de la medida dictada, al señalar que «todo el mundo sabe que es inocente, que no hay arraigo suficiente para retenerlo».
Por su parte, la defensa legal del pastor anunció que recurrirá la decisión ante la Corte de Apelación por considerarla improcedente, mientras que el Ministerio Público, a través de la fiscal Fanny Garabito, reiteró su conformidad con la prisión preventiva impuesta al imputado en el centro de corrección y rehabilitación correspondiente.