
En ocasiones es necesario hacer una especie de exorcismo curativo. Eso es un sacudión completo del espíritu y de los procedimientos. Ello puede ser válido en el orden personal o corporativo.
En el caso de la sociedad eso puede estar referido a sus principales problemas. Sobre todo, aquellos que por lo regular están inconclusos. Es decir, los que lucen iniciados pero que no terminan de ser resueltos.
Y más que recursos lo que se requiere es la decisión y voluntad de enfrentarlos. El ejercicio de la política termina casi siempre temiendo a los riesgos de encarar a quienes no se comportan y ese temor resulta el creador de los fantasmas.
Tal vez porque olvidan que nadie posee fuerza para reprochar lo correcto.
La entrada Exorcismo curativo se publicó primero en El Nuevo Diario (República Dominicana).