Tegucigalpa.- La directora regional para Latinoamérica y el Caribe del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Lena Savelli, llegó este domingo a Honduras para evaluar el impacto de la sequía derivada del fenómeno climático de El Niño y reunirse con el presidente del país, Nasry ‘Tito’ Asfura.
Una fuente de la agencia de las Naciones Unidas confirmó a EFE el arribo de Savelli a Tegucigalpa, donde este lunes mantendrá un encuentro con Asfura para coordinar acciones ante la crisis hídrica que golpea la zona más árida del país centroamericano.
«Su visita al país reafirma el compromiso del Programa Mundial de Alimentos de continuar apoyando los esfuerzos del Gobierno de Honduras para apoyar a las familias más vulnerables, trabajando juntos por aquellos que más lo necesitan», subrayó la misma fuente.

Agenda del PMA en Honduras
Durante su agenda, la alta funcionaria visitará iniciativas de asistencia técnica y acceso a mercados para pequeños productores, enmarcadas en el programa –, orientado a reforzar la alimentación escolar en los municipios más castigados por la falta de lluvias.
Honduras es uno de los países centroamericanos donde el fenómeno climático comienza a sentirse «con mayor intensidad», con pérdidas sustanciales en las cosechas que comprometen la subsistencia de miles de familias agricultoras, enfatizó el PMA.
Sequía, alertas y déficit de lluvias
Actualmente, las autoridades hondureñas mantienen en alerta roja a 103 de los 298 municipios del país debido a una sequía que afecta tanto a la agricultura y la ganadería como al abastecimiento de agua potable para uso doméstico.
Según los datos del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), el país registra «condiciones más cálidas y secas de lo normal, asociadas a un evento de El Niño fuerte», con un déficit de precipitación acumulado de entre 100 y 200 milímetros.
Esta prolongada escasez de lluvias ha obligado, además, a endurecer los racionamientos de agua en Tegucigalpa, la capital, ante el crítico descenso en las reservas de sus principales embalses.
Honduras forma parte del Corredor Seco centroamericano, una zona especialmente vulnerable a períodos prolongados de sequía, lluvias irregulares y pérdidas agrícolas. Estas condiciones afectan con mayor fuerza a los pequeños productores que dependen de cultivos básicos como maíz y frijoles para su alimentación y sus ingresos.
- El Programa Mundial de Alimentos (PMA) señala que la inseguridad alimentaria en Honduras está vinculada, entre otros factores, a los choques climáticos, la pobreza, la desigualdad y el acceso limitado a servicios básicos.
- Según el organismo, el 63 % de la población hondureña vive en situación de pobreza y las comunidades rurales figuran entre las más expuestas a las alteraciones del clima.
En los últimos años, el país ya ha enfrentado sequías prolongadas y patrones irregulares de lluvia que han afectado la producción agrícola y los ingresos de los hogares. El PMA indica que estas dificultades fueron especialmente notorias durante 2024 y 2025, principalmente entre poblaciones rurales y comunidades vulnerables.
La situación ha vuelto a generar preocupación en 2026 por el fortalecimiento del fenómeno de El Niño. El PMA informó que las condiciones asociadas a este fenómeno ya están presentes y existe una probabilidad de entre 80 % y 90 % de que se intensifiquen durante el año, con posibles efectos sobre las precipitaciones, las temperaturas y los ciclos agrícolas.