
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El pasado domingo, bajo el lema “Un solo bautismo, una sola misión”, y a la luz del mandato de Jesús en Mateo 28,19: “Vayan, pues, a las gentes de todas las naciones, y háganlas mis discípulos”, se desarrolló el III Congreso Nacional Juvenil Misionero 2026, en el auditorio de la Universidad Católica de Santo Domingo, una experiencia orientada a fortalecer la identidad de los jóvenes como hijos de Dios y discípulos misioneros.
La propuesta contó con la conferencia central de la mano de nuestro hermano Omar Arbaje: Sinodalidad: Caminar Juntos en Santidad, parte de una convicción fundamental: el Bautismo no es únicamente el inicio de la vida cristiana, sino también el origen de una misión.

Desde esta perspectiva, el congreso busca ayudar a los jóvenes a reconocer su llamado a vivir la fe con coherencia, tanto en la oración y la misión como en los diferentes ambientes de la sociedad y el mundo digital.
El congreso tiene como enfoque central la identidad del misionero como hijo de Dios y su caminar junto a la Iglesia, promoviendo una experiencia de comunión, escucha y participación.

La sinodalidad se presenta así no simplemente como una estructura, sino como una manera de vivir la Iglesia: caminar juntos, escucharse mutuamente y buscar, desde la fe, caminos para anunciar a Cristo.
De esta manera, el III Congreso Nacional Juvenil Misionero 2026 propone una experiencia que une identidad, formación, oración, misión y comunión, colocando al joven en el centro de una pregunta fundamental: ¿cómo estamos viviendo hoy el llamado que recibimos en nuestro Bautismo?
El congreso finalizó con una misa de clausura presidida por el Rvdo. P. Marcelino Mieses, director de la Pastoral Juvenil del Distrito Nacional.

“Un solo bautismo, una sola misión” no es solamente un lema, sino una invitación a reconocer que todos los bautizados comparten una misma dignidad y un mismo llamado: caminar juntos y llevar el Evangelio a todos los ambientes.
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