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EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – La pastora Rossy Guzmán presentó este lunes su libro Tenía que haber sido Dios, una obra en la que narra las experiencias, aprendizajes y desafíos que vivió durante el proceso judicial del caso Coral 5G, asegurando que el texto recoge los episodios que nunca fueron contados en los titulares ni difundidos por los medios de comunicación.
Guzmán explicó que el libro constituye un testimonio personal sobre el proceso que enfrentó mientras permaneció privada de libertad, destacando el papel de la fe como eje central para superar uno de los momentos más difíciles de su vida.
«Tenía que haber sido Dios son las páginas de las historias y las vivencias que no salieron en los titulares ni en los medios de comunicación al momento de iniciar mi proceso en el caso Coral 5G. Ahí están las huellas de todo lo vivido, de todo lo aprendido, de todo lo superado y de la historia que viví en aquel momento», expresó.
La religiosa se expresó en estos términos al ser entrevistada por los comunicadores Julio Samuel, Nilson Batista, Raquel Rodríguez y Maria Maria, en el programa “El Nuevo Diario en la Tarde”, transmitido por la plataforma digital de “El Nuevo Diario TV”.
(Ver programa)
Al ser cuestionada sobre el impacto que tuvo el proceso judicial en su reputación, la pastora confesó que dejó de sentirse identificada por su nombre y pasó a ser reconocida únicamente por los titulares relacionados con el caso.
«Mi nombre dejó de ser nombre, dejó de ser identidad y pasó a ser titular. Desde ahí comenzó Dios a trabajar conmigo y a hablarme de quién yo era para Él, cuál era mi propósito. No fue fácil entender todo lo que Él estaba permitiendo, pero en cada momento el Señor fue obrando y fortaleciéndome», manifestó.
La escritora recordó que permaneció 18 meses en prisión preventiva y posteriormente casi un año bajo arresto domiciliario, período que describió como una etapa de profundas enseñanzas espirituales.
Según relató, una de las experiencias que más marcó su vida ocurrió precisamente durante su permanencia en prisión, donde encontró una oportunidad para desarrollar su ministerio.
«En el lugar donde pensé que iba a morir social y moralmente fue donde Dios me permitió tener más vida. Allí tuve la oportunidad de predicar el Evangelio y 51 mujeres aceptaron a Cristo y fueron bautizadas dentro de la cárcel», afirmó.
La pastora Rossy Guzmán señaló que Tenía que haber sido Dios busca compartir un mensaje de esperanza, resiliencia y restauración, dirigido a quienes atraviesan momentos de dificultad, convencida de que la fe puede transformar incluso las circunstancias más adversas.
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