La dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, que se extendió por más de tres décadas en República Dominicana, no solo se caracterizó por la represión interna, sino también por la persecución de opositores fuera del país.
Uno de los episodios más recordados ocurrió el 24 de junio de 1960, cuando el régimen intentó asesinar al presidente de Venezuela, Rómulo Betancourt, mediante un atentado con explosivos en Caracas.
El ataque se produjo durante la celebración del aniversario de la Batalla de Carabobo. Un automóvil cargado con dinamita explotó al paso de la caravana presidencial, causando la muerte del coronel Ramón Armas Pérez y dejando a Betancourt con quemaduras en el rostro y una mano.
ROMULO BETANCOURT
El atentado fue atribuido directamente a Trujillo, quien veía en Betancourt a uno de sus más férreos críticos en la región.
La enemistad entre ambos líderes se había intensificado desde 1948, cuando Betancourt denunció en una cumbre de la OEA la naturaleza dictatorial del régimen dominicano y pidió a los países miembros desconocerlo. Desde entonces, Trujillo organizó múltiples intentos de eliminarlo, incluyendo un plan en 1953 durante el exilio de Betancourt en Costa Rica.
Rafael Leónidas Trujillo
El atentado de 1960 tuvo repercusiones internacionales inmediatas. La comunidad internacional condenó el ataque y la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó sanciones contra República Dominicana, aislando aún más al régimen trujillista. Este hecho se convirtió en uno de los detonantes que aceleraron el deterioro político del dictador, quien sería ajusticiado un año después, el 30 de mayo de 1961.