El periodista Óscar Martínez es entrevistado por Persio Maldonado Sánchez, director general de El Nuevo Diario
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EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – El periodista salvadoreño exiliado y actual jefe de redacción del periódico digital El Faro, Óscar Martínez, aseguró que el régimen del presidente Nayib Bukele ha desmantelado los contrapesos democráticos y reducido al mínimo la oposición política en El Salvador, aunque se mostró convencido de que, tarde o temprano, ese modelo terminará cayendo.
“Yo diría que se debe pensar en la posibilidad de cambios, por una razón: porque falta mucho para que ocurran y porque tenemos que empezar a madurarlos como un mango, pero como un mango ancestral que tarde años en caerse. Tenemos que empezar ya, porque eso no va a ser pronto”, expresó Martínez durante una entrevista concedida al director de El Nuevo Diario, Persio Maldonado Sánchez, en el programa El Nuevo Diario Podcast.
El periodista consideró que no existen señales de cambios inmediatos en el panorama político salvadoreño, pero afirmó que los periodistas, la sociedad civil organizada y los defensores de los derechos humanos tienen experiencia resistiendo escenarios adversos.
“No parece haber una salida inmediata, pero si en Latinoamérica hay ciertos grupos que hemos sabido ser pacientes, somos los periodistas, la sociedad civil organizada y los defensores de derechos humanos. Yo creo que vamos a aguantar”, sostuvo.
Bukele controla todas las instituciones
Martínez afirmó que Bukele ha concentrado el poder en las principales instituciones del Estado y ha neutralizado prácticamente cualquier oposición organizada.
“Bukele ha acabado con la oposición. Quedan políticos, diputados; quedan específicamente un par de diputadas muy valientes de oposición a quienes Bukele ha dejado seguir en la Asamblea Legislativa porque quiere dar la apariencia de que hay una democracia”, señaló.
Indicó que el mandatario controla el Tribunal Supremo Electoral, la Corte Suprema de Justicia y la Fiscalía General, lo que deja a los ciudadanos sin mecanismos efectivos de protección frente al poder.
“El día que Bukele te quiera preso en El Salvador, ese día estás preso. No hay contrapesos, no hay debido proceso. Se acabó eso ya”, afirmó.
Asimismo, recordó que el gobernante salvadoreño reformó la Constitución para permitir la reelección indefinida, pese a que previamente había sido reelegido en 2024 tras una decisión ampliamente cuestionada por sectores jurídicos y políticos.
“Bukele es un dictador joven, tiene 45 años y acaba de decir que quiere quedarse diez años más en el poder y que lo va a consultar con Dios y con su mujer. Yo creo que le van a decir que sí los dos”, comentó con ironía.
A pesar de ello, insistió en que la historia demuestra que ningún régimen es permanente.
“Todo pasa, y las dictaduras también. Bukele, tarde o temprano, va a caer”, afirmó.
El periodismo largo sigue siendo necesario
Durante la entrevista, Martínez defendió el valor del periodismo de profundidad en tiempos dominados por los contenidos breves y las redes sociales.
A su juicio, el debate no debe centrarse en si los textos son largos o cortos, sino en si contienen información relevante y necesaria.
“El género largo o corto en el periodismo no existe. Existe un texto redundante o un texto innecesariamente repetitivo”, explicó.
El periodista recordó que algunas de las investigaciones más importantes de El Faro sobre los vínculos entre el Gobierno salvadoreño y las pandillas no podían resumirse en unos pocos minutos de video.
“Hay ciertos materiales que hemos publicado en El Faro que no cabían en un TikTok de tres minutos. No cabían. Toda la información que teníamos no cabía ahí”, afirmó.
También destacó que grandes investigaciones periodísticas que marcaron la historia y provocaron transformaciones sociales fueron trabajos extensos y documentados.
“No recuerdo una pieza fundamental que haya producido cambios profundos en una sociedad y que no fuera una pieza larga. No recuerdo cuándo un TikTok hizo eso, pero sí recuerdo varias piezas periodísticas que tenían 40 páginas”, sostuvo.
La apuesta por YouTube y las plataformas digitales
Aunque defendió el periodismo de largo aliento, Martínez aseguró que El Faro también apuesta por las nuevas plataformas y formatos digitales.
Como ejemplo, mencionó una investigación publicada en mayo del año pasado sobre dos líderes pandilleros prófugos que, según el medio, mantuvieron vínculos con el Gobierno de Bukele.
“Nosotros ya habíamos demostrado que Bukele había pactado con las pandillas, pero en esta ocasión lo hicimos en video y en YouTube, y el video se hizo viral”, explicó.
Según relató, los tres capítulos de la producción alcanzaron cerca de dos millones de visualizaciones.
“En un país tan pequeño como El Salvador, eso es mucho. El video más visto de Bukele en redes sociales tenía dos millones de vistas. Nosotros lo igualamos en dos semanas y eso lo molestó mucho”, aseguró.
Martínez subrayó que el medio continuará utilizando todas las herramientas disponibles para llegar a diferentes audiencias.
“Le apostamos a todo. Ahora, lo que nunca permitiríamos es que el hecho de tener un TikTok nos haga dejar de escribir una crónica cuando merece 40 páginas”, manifestó.
El exilio ha fortalecido los vínculos entre periodistas
Al referirse a la experiencia del exilio, Martínez aseguró que esta situación ha permitido una mayor cercanía entre periodistas, activistas y otros sectores críticos del Gobierno.
“Sí, nos ha acercado mucho entre nosotros. El exilio nos ha hecho encontrarnos cada quien con su método”, expresó.
No obstante, aclaró que mantiene una estricta separación entre el periodismo y el activismo.
“Yo no me considero un activista. Yo soy un periodista. Yo no puedo violar el método para decir lo que yo quiero”, puntualizó.
Agregó que el exilio representa una experiencia dolorosa que ha generado nuevas formas de solidaridad y colaboración entre quienes se han visto obligados a abandonar El Salvador.
La solidaridad internacional ha sido clave
Martínez también destacó el respaldo recibido por organizaciones internacionales dedicadas a la defensa de la libertad de prensa y los derechos de los periodistas.
“Hay muchas organizaciones que nos han apoyado. Desde el CPJ, Reporteros Sin Fronteras y otras organizaciones que prefieren no ser mencionadas para poder seguir haciendo su trabajo”, indicó.
Aseguró que ese respaldo ha sido fundamental para la supervivencia de medios independientes y periodistas exiliados.
“Ha habido mucha solidaridad, y yo en El Faro lo puedo decir con todas las letras: sin las organizaciones que nos han apoyado en el exilio, no estaríamos donde estamos. No lo habríamos logrado”, afirmó.
Según explicó, sin esa ayuda muchos comunicadores se habrían visto obligados a abandonar el periodismo para dedicarse a otras actividades que les permitieran sostener económicamente a sus familias.
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