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EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – El abogado Juan Liranzo afirmó este miércoles que la pérdida de identidad ideológica de los principales partidos políticos constituye el primer síntoma de una crisis que amenaza la estabilidad y la representatividad del sistema democrático en la República Dominicana.
Liranzo sostuvo que, por primera vez, las principales organizaciones políticas del país han perdido los matices ideológicos que históricamente las diferenciaban, lo que, a su juicio, ha provocado un debilitamiento del sentido de pertenencia entre sus militantes.
“El primer síntoma de la crisis de los partidos políticos es precisamente la pérdida de ideología. Cuando la gente deja de identificarse con lo que pregona su partido, se genera una descohesión entre la militancia y la organización política”, expresó.
El jurista habló sobre este y otros temas al ser entrevistado por los comunicadores Jaime Rincón, Aneudy Ramírez, Raquel Rodríguez y Maria Maria en el programa “El Nuevo Diario en la Tarde”, transmitido por la plataforma digital de “El Nuevo Diario TV”.
(Ver programa).
El jurista explicó que la desideologización representa apenas la primera etapa de un proceso más amplio de deterioro de los sistemas partidarios. La segunda fase, señaló, es la decepción ciudadana, fenómeno que considera ya evidente en la República Dominicana a través de los niveles de abstención registrados en los últimos procesos electorales.
En ese sentido, indicó que la participación electoral se ha reducido significativamente, acercándose a un 48 % de abstención, lo que, según afirmó, coloca al país en el umbral de una crisis de representatividad democrática.
Liranzo advirtió que una democracia en la que menos de la mitad de los ciudadanos acude a las urnas corre el riesgo de perder legitimidad social, aun cuando las autoridades electas cuenten con la legitimidad legal que otorgan las normas vigentes.
“Podríamos tener un presidente legalmente electo, pero con dificultades para representar efectivamente a las mayorías, debido a los bajos niveles de participación ciudadana”, manifestó.
Asimismo, señaló que la tercera etapa de la crisis de los sistemas de partidos es la desaparición o sustitución de las organizaciones tradicionales. Aunque aclaró que la República Dominicana aún no ha llegado a ese punto, consideró que existen señales que deben ser observadas con atención.
Según explicó, una crisis profunda de los partidos podría abrir espacio para la irrupción de nuevos actores políticos ajenos a las estructuras tradicionales, incluyendo figuras provenientes de distintos sectores de la sociedad.
“En una situación de crisis del sistema de partidos, cualquier cosa puede pasar. Puede surgir un militar con alta popularidad, un influencer, un empresario o una figura de la sociedad civil que logre capitalizar el descontento ciudadano”, expresó.
Juan Liranzo llamó a reflexionar sobre el fortalecimiento de las organizaciones políticas y la necesidad de reconectar con la ciudadanía para evitar un deterioro mayor de la confianza en las instituciones democráticas del país.
Aclara el “no ha lugar”.
El abogado Juan Liranzo explicó que una decisión de “no ha lugar” emitida por un juez durante la audiencia preliminar no implica que una persona investigada sea declarada inocente o culpable, ya que esos aspectos únicamente pueden ser determinados en un juicio de fondo.
Liranzo precisó que este tipo de decisión judicial responde a una evaluación técnica de la acusación presentada por el Ministerio Público y no constituye un pronunciamiento sobre la responsabilidad penal del imputado.
“El hecho de que un juez dicte un no ha lugar no significa que la persona investigada sea inocente o culpable. La inocencia o la culpabilidad se debaten y se determinan en un juicio de fondo”, sostuvo.
Explicó que durante la audiencia preliminar el juez analiza los elementos probatorios aportados por el Ministerio Público, los fundamentos jurídicos de la acusación y las proposiciones fácticas que sustentan la teoría del caso.
Según indicó, tras escuchar a las partes involucradas, el magistrado tiene la facultad de decidir si existen méritos suficientes para que el expediente sea conocido en un juicio de fondo o si, por el contrario, la acusación presenta deficiencias que impiden continuar el proceso.
Liranzo señaló que esta evaluación se basa en diversos aspectos técnicos, entre ellos la legalidad de la obtención de las pruebas, la relación de estas con los hechos imputados y la ausencia de vicios procesales o defectos en la construcción de la acusación.
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