Nelson Marte

En el país se viene produciendo un debate latente que nos define a todos en torno al porvenir del pueblo dominicano.

Por un lado, están quienes apuestan firmemente a que la República Dominicana emprenda a todo brío su marcha hacia el concierto de naciones desarrolladas.

Por el otro están aquellos que, atrapados en una retórica históricamente pesimista, desconocen los logros alcanzados y vaticinan un camino a la deriva, y hasta el hundimiento del país, vaticinan.

La pasada semana ofreció evidencias contundentes de confianza por parte del sector productivo. En momentos en que otras economías regionales sufren los embates recesivos e inflacionarios acumulados en los últimos seis años —provocados por la pandemia, los conflictos en Ucrania e Irán, las tensiones geopolíticas y las amenazas arancelarias—, nuestro país continúa demostrando una notable resiliencia y pujanza.

Hechos y testimonios de desarrollo

El sábado antepasado, el empresario Manuel Estrella y su familia inauguraron en Gautier, San Pedro de Macorís, una moderna fábrica de varillas de acero. Con una inversión de 200 millones de dólares y una capacidad de producción de 400,000 toneladas anuales, proyectándose exportaciones superiores a los 65,000 millones de pesos.

Durante el acto de inauguración, Estrella destacó que la República Dominicana vive uno de sus mejores momentos para la inversión privada, gracias a la estabilidad macroeconómica, la paz social, la seguridad jurídica y el crecimiento sostenido.

“El país ofrece todas las condiciones para seguir creciendo y desarrollándose”, expresó el empresario, resaltando además los récords en inversión extranjera alcanzados bajo la gestión del presidente Luis Abinader.

Estrella precisó que tras la desaceleración global de 2020 y la transición de 2021, la economía dominicana recuperó con fuerza su dinamismo entre 2022 y 2026. Este impulso se tradujo en cifras históricas para la minería, las exportaciones, las zonas francas, el turismo, el sector financiero y la creación de empleos formales.

Esta visión coincide con la de Celso Juan Marranzini, quien durante el discurso por el 63.º aniversario del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) señaló ante el mandatario: “Eso no ocurre por casualidad. Ocurre porque el país ha logrado construir estabilidad, diversificación económica, capacidad productiva y confianza. Pero también porque estamos frente a una oportunidad histórica”.

El líder empresarial reafirmó el compromiso del sector privado de seguir invirtiendo, generando empleos formales y apostando por el futuro nacional mediante una visión estratégica compartida.

Alianza estratégica en Boca Chica

El panorama se consolidó el pasado martes con la inauguración del Plan de Desarrollo Integral de Boca Chica, un proyecto que supera los RD$20,000 millones. En el acto estuvieron presentes el presidente Abinader junto a los directivos de INICIA —Felipe, Juan y Amelia Vicini—, así como autoridades municipales y funcionarios gubernamentales.

El plan contempla un agresivo despliegue de infraestructura pública por parte del Estado dominicano: asfaltado, construcción vial, instalaciones de educación, salud, deportes, redes de energía, titulación de tierras, suministro de agua potable y plantas de tratamiento de aguas residuales.

Abarca también la revitalización turística de la calle Duarte, el parque de Boca Chica, el futuro malecón de Andrés y la reconversión de los terrenos del antiguo Ingenio Boca Chica en un gran parque recreativo.

Durante el evento, se hizo evidente la sintonía entre los sectores público y privado. Felipe Vicini, presidente de INICIA, asentía con firmeza ante las intervenciones del mandatario y del ministro Deligne Ascención sobre el impacto multiplicador de este modelo de alianza.

Por su parte, Tania Ramírez, líder del proyecto residencial y comercial Costa Blanca —el principal aporte del grupo empresarial al plan—, aseguró que el municipio experimenta un auténtico renacer. “Hoy, Boca Chica está siendo impactada de manera positiva por acciones conjuntas del Estado y el sector privado. Estas no son obras aisladas, sino evidencias concretas de una transformación que no se detiene”, afirmó.

Costa Blanca consistirá en un desarrollo de uso mixto de más de 600,000 metros cuadrados diseñado bajo criterios modernos y ordenados. El proyecto no solo elevará el perfil urbano de la zona, sino que integrará directamente a la comunidad mediante un parque lineal de playa de uso público y la reubicación organizada de los vendedores locales, consolidando a Boca Chica como un polo turístico, económico y logístico de primer orden.

Estos datos de la realidad evidencian cómo las fuerzas productivas de la nación se inscriben en un porvenir de avance y desarrollo del país.

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