La delegación dominicana estuvo encabezada por Ligia Pérez Peña, presidenta ejecutiva del Conani, quien participó junto a autoridades del sector niñez de distintos países de Iberoamérica. En el encuentro se acordó avanzar en la elaboración de una Estrategia Integral a Favor de la Primera Infancia, orientada a fortalecer acciones de prevención, atención y apoyo psicosocial.
Asimismo, se planteó la creación de un Observatorio Iberoamericano sobre el bienestar integral de la infancia, la adolescencia y la juventud, con el objetivo de establecer estándares comunes y promover la cooperación frente a los riesgos y oportunidades del entorno digital. Estas propuestas serán elevadas posteriormente a los jefes de Estado en la XXX Cumbre Iberoamericana.
Durante su participación en un panel, Pérez Peña reafirmó que la crianza positiva es clave para el desarrollo integral de la niñez, por lo que insistió en la necesidad de fomentar entornos familiares seguros, afectivos y libres de violencia.
La funcionaria explicó que el Conani, en su rol como órgano rector del sistema de protección, trabaja de manera coordinada con el Ministerio de la Presidencia, el Gabinete de Niñez y Adolescencia y organismos internacionales, con el propósito de fortalecer las políticas públicas dirigidas a este sector.
“Proteger a la niñez no solo implica responder ante la violencia, sino prevenirla desde el hogar, la escuela y la comunidad”, expresó durante su intervención.
En cuanto a resultados, la titular de Conani informó que en 2025 unas 11,536 personas, entre padres, madres y cuidadores, fueron capacitadas en crianza positiva, mientras que en el primer trimestre de 2026 la cifra alcanzó 2,279 participantes.
De igual forma, indicó que 62,401 personas fueron sensibilizadas en 2025 a través de programas de promoción de derechos y otras 13,703 en los primeros meses de 2026. También destacó la realización de 302 diálogos comunitarios el pasado año, con la participación de 6,910 personas, además de jornadas formativas dirigidas a adolescentes en habilidades para la vida, proyecto de vida y educación sexual integral.
Pérez Peña valoró además el proceso de revisión y actualización de la Ley 136-03, que se desarrolla actualmente con diversas instituciones del Estado, como una oportunidad para adecuar el marco legal a las nuevas realidades que enfrenta la niñez dominicana.
No obstante, reconoció que persisten desafíos importantes, como la normalización del castigo físico y verbal, el subregistro de la violencia intrafamiliar, las brechas territoriales y la necesidad de ampliar los servicios de apoyo psicosocial.
Finalmente, reiteró que la prevención del abuso infantil comienza en el entorno familiar y que la protección de la niñez requiere el compromiso conjunto de la familia, el Estado y la sociedad.