Madrid. – Alrededor de 11,000 policías nacionales y unos 2,200 guardias civiles, junto con efectivos de los Mossos d’Esquadra (la Policía de Cataluña, región del noreste), la Policía canaria (archipiélago del Atlántico) y agentes de las policías locales, conformarán el dispositivo de seguridad de la visita del papa a España en junio, que coincide con dos de los conciertos del artista puertorriqueño Bad Bunny en Madrid.
A poco más de un mes de la llegada de León XIV a España (del 6 al 12 de junio) —a Madrid, Cataluña y Canarias—, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, presidió este lunes en el Centro Tecnológico de Seguridad la reunión general de coordinación entre todos los departamentos, organismos e instituciones que intervendrán en el dispositivo de seguridad.
Fases del operativo
El operativo se dividirá en cuatro fases: la previa, iniciada desde que se confirmó la visita; una preventiva, que dará comienzo en la medianoche del 31 de mayo; la fase de alerta, desde el 1 de junio; y, finalmente, la fase crítica, que se desarrollará desde horas antes de que el papa pise suelo español el día 6 hasta que lo abandone, desde Canarias, el 12 de junio.
En la fase «crítica» se constituirán centros de coordinación en las ciudades que León XIV visitará y el plan especial de seguridad se encontrará establecido en su máximo nivel; todo ello, en coordinación con el Nivel de Alerta del Plan de Prevención, Protección y Respuesta Antiterrorista (en la actualidad, nivel 4 reforzado), con el objetivo de garantizar la seguridad de toda la visita.
- Esta visita, a diferencia de las realizadas por otros pontífices como Juan Pablo II o Benedicto XVI, tendrá como escenarios cuatro provincias españolas (Madrid, Barcelona, Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife).
Conciertos y seguridad
Respecto a la coincidencia con la celebración con dos conciertos del artista puertorriqueño Bad Bunny en Madrid —el 6 y el 7 en el estadio Metropolitano—, Marlaska reconoció que «no facilitan» la seguridad estos dos eventos paralelos, si bien dejó claro que el ministerio del Interior «tiene el músculo necesario y preciso para atender todos los eventos que van a tener lugar».
«Naturalmente, la visita del Papa es un evento absolutamente especial y prioritario, pero no va a ir en detrimento tampoco de otros acontecimientos o de la vida del resto de ciudadanos», aseguró.






