
EL NUEVO DIARIO, MIAMI.- Especialistas de la MLB han señalado a un grupo de bateaodores que fueron jugadores revelación la pasada temporada y que en este 2026 podrían continuar creciendo y uno de ellos el receptor de los Marlins de Miami, el dominicano Agustín Ramírez.
Tal vez esto debería centrarse en si todavía puede seguir siendo receptor, ya que el dominicano Ramírez fue calificado como un mal defensor en su año de novato, y él mismo ha reconocido que necesita mejorar en ese aspecto, pero por ahora nos enfocaremos en el bate. Este es en realidad un buen caso de prueba para la pregunta: “¿ya tuvo su revelación?”.
Ramírez es uno de los pocos receptores en la historia en conectar más de 20 jonrones como novato, pero como eso vino acompañado de un OPS+ por debajo del promedio (92) y 0.0 de WAR debido a la defensa, todavía hay margen de mejora. (También es un buen ejemplo de “ignora los Entrenamientos Primaverales”. Está de 17-0 hasta el jueves, aunque también estuvo ausente participando en el Clásico Mundial de Béisbol).
Esto es lo que nos llamó la atención sobre Ramírez: una métrica poderosa que no solemos mencionar con frecuencia. Se trata de los “blasts”, que en términos simples significa hacer contacto sólido con la pelota y hacerlo con alta velocidad de bate. Por lo general, los reyes del contacto sólido suelen ser bateadores con swings más lentos, como el venezolano Luis Arráez o Kwan, mientras que los swings más rápidos tienden a lograrlo con menor frecuencia. La combinación de ambas cosas es mucho más difícil de conseguir y conduce a resultados increíbles: un “blast”, en 2025, tuvo resultados promedio de .547 de promedio de bateo y 1.138 de slugging.
Más allá de toda esa explicación, la lista de bateadores con swings rápidos que además hacen contacto sólido, es decir, aquellos con la mayor tasa de “blasts” por swing, es exactamente la que esperarías: los bateadores más temidos del deporte. Es una lista encabezada por Juan Soto, con Vladimir Guerrero Jr., Shohei Ohtani, Aaron Judge y Kyle Schwarber todos dentro del Top 10. Es tan buena lista, de hecho, que 12 de los 15 primeros nombres del año pasado han sido convocados al menos a un Juego de Estrellas. Rice, quien ya tuvo su revelación, es uno de los otros tres. Oneil Cruz, de Pittsburgh, probablemente uno de los jugadores con mejores herramientas físicas en todo el béisbol, es otro.
Y también está Ramírez. La combinación de velocidad de bate y contacto sólido, como novato, lo coloca en una posición bastante élite. Como ha demostrado Cruz, eso por sí solo no garantiza el éxito, pero si estás buscando indicadores, señales para ilusionarte, están en ese bate. Además, si logra embasarse un poco más, entonces su sorprendentemente buen corrido de bases, con 16 bases robadas como novato, le daría más oportunidades de lucirse. ¿A quién no le gusta la idea de un receptor con potencial de 20-20?
La entrada Agustín Ramírez, un bate revelación que podría dar un gran salto en este 2026 se publicó primero en El Nuevo Diario (República Dominicana).






