El encuentro, según detalló el propio presidente Boric, tuvo por fin que «retomar lo que a comienzos de semana se había visto interrumpido, que es la entrega de información de temas profundamente relevantes y sobre los cuales el presidente electo tendrá que tomar decisiones o bien dar continuidad».
Kast, por su parte, subrayó la «importancia» que ambos líderes le dan a las instituciones republicanas y señaló que ambos «concordaron» que se haría «todo lo necesario para asegurar un buen cambio de mando».
La última reunión de traspaso de mando entre ambos, donde se abordaría el polémico proyecto del cable submarino de la mano de la potencia asiática, terminó de forma abrupta por desacuerdos respecto al traspaso de información, derivando en la suspensión de más de 40 reuniones bilaterales entre altos funcionarios.
Además de las tensiones internas abiertas entre la administración vigente y la entrante, el proyecto del cable submarino chino ha provocado una escalada en las tensiones diplomáticas entre Chile y Estados Unidos luego de que el 20 de febrero la administración Trump revocara las visas diplomáticas a tres funcionarios del Gobierno, entre ellos, el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, tras acusarlos de «socavar la seguridad regional».
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