Enrique Cabral, psicólogo. (Foto: Fuente interna)
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EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – La humillación dentro de una relación de pareja no solo deteriora el vínculo afectivo, sino que puede aniquilar el deseo y generar profundas heridas emocionales, según explicó el psicólogo social Enrique Cabral.
“La humillación sí puede matar el deseo. Va marcando emocionalmente, impacta la autoestima y destruye el amor propio. Cuando una persona recibe burlas, desprecio o ironías constantes, debe revisar por qué su autoestima está en el suelo”, expresó.
El especialista señaló que esta es una realidad que muchas personas hombres y mujeres viven en silencio, especialmente cuando existe apego emocional hacia una relación que, en el fondo, ya ha terminado. En estos casos, explicó, la humillación no solo hiere en el momento, sino que va debilitando progresivamente la seguridad personal y la capacidad de tomar decisiones saludables.
Cabral ofreció esas informaciones durante una entrevista realizada por la tanatóloga Krismeli Brito Padilla, en el programa “Con la Dra. Controversia”, transmitido a través de la plataforma digital El Nuevo Diario TV.
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Sobre si duele más que la pareja humille en público o en privado, Cabral sostuvo que no se trata de medir cuál escenario causa mayor dolor, ya que en ambos casos el daño emocional es significativo. La humillación, independientemente del contexto, afecta la dignidad, genera vergüenza y puede alterar la manera en que la persona se percibe a sí misma y se relaciona con los demás.
Agregó que cuando estas conductas se presentan de manera reiterada dentro de los grupos sociales o en espacios íntimos, suelen evidenciar un desequilibrio de poder en la relación, donde una de las partes asume una posición dominante y la otra mantiene un mayor apego emocional. Esta dinámica, indicó, incrementa el riesgo de dependencia afectiva y deterioro psicológico.
Cabral explicó que el desprecio constante y la exposición de errores del pasado son señales claras de que la relación atraviesa una etapa de deterioro. Muchas veces, en medio de conflictos, se utilizan aspectos personales o confidencias como mecanismos de ataque, con el objetivo de minimizar y desvalorizar a la pareja frente a otros.
El psicólogo recomendó prestar atención a esas señales y entender que ninguna relación saludable debe basarse en la burla, el señalamiento constante ni la descalificación. “Si una persona nota que su pareja la ridiculiza de manera frecuente o ha hecho un cierre emocional, debe evaluar seriamente si permanecer en ese espacio le aporta bienestar”, indicó.
Asimismo, advirtió que mantenerse en una relación marcada por la humillación puede desencadenar cuadros de depresión, ansiedad y una profunda pérdida del amor propio. Por ello, insistió en la importancia de buscar ayuda profesional y trabajar la autoestima para evitar consecuencias mayores en la salud mental.
Cabral enfatizó que reconocer el final de una relación y soltar el apego es parte esencial del proceso de sanación. Recordó que el valor personal no depende de otra persona y que, aunque cerrar una etapa puede resultar doloroso, también puede abrir la puerta a vínculos más sanos y respetuosos en el futuro.
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