SANTO DOMINGO.– Al llegar a la mitad de su segundo mandato (2024-2028), el presidente Luis Abinader ha ejecutado una de las renovaciones más profundas en la administración pública de la última década.
El período 2025-2026 destaca por dos grandes ejes temáticos: la creación de nuevas estructuras de justicia y una respuesta contundente ante escándalos de integridad gubernamental.
Ministerio de Justicia
El hito más trascendente del señalado periodo ha sido la juramentación de Antoliano Peralta como el primer titular del recién creado Ministerio de Justicia, en enero de este año. Esta nueva entidad, según explica el Poder Ejecutivo, busca separar las funciones administrativas y forenses del Ministerio Público.
Este cambio profundo permitiría a la Procuraduría concentrarse exclusivamente en la persecución del delito, cumpliendo con las expectativas del oficialismo. Como consecuencia, el jurista Jorge Subero Isa asumió la Consultoría Jurídica del Poder Ejecutivo, puesto que antes ocupaba Peralta.
Rotaciones estratégicas
Como ocurre al inicio de cada año, el mandatario suele emitir decretos que rotan piezas clave del Gabinete con el objetivo de relanzar sectores estancados. Algunos de estos cambios han sido motivados por la presión social en torno a figuras que, por percepción o falta de resultados, generaban desconfianza en el manejo de las instituciones públicas.
Entre las rotaciones de mayor trascendencia hechas por el presidente Abinader figuran las siguientes:
Mediante el decreto 111-26, el mayor general Andrés Modesto Cruz Cruz fue designado como nuevo director general de la Policía Nacional, en sustitución del mayor general Ramón Antonio Guzmán Peralta.
Tras el cese de sus funciones el 17 de febrero pasado, Guzmán Peralta fue colocado por el presidente Abinader en «honrosa situación de retiro» y designado como asesor del Poder Ejecutivo en materia policial.
El pasado 24 de febrero, Geraldo Espinosa Pérez fue nombrado nuevo contralor general de la República, mediante el decreto 84-26, en sustitución de Félix Antonio Santana García. Luego de su salida de la Contraloría, Santana García fue nombrado miembro del Consejo de Directores del Banco de Reservas.
En el área de políticas sociales, el presidente también realizó ajustes, destacando el intercambio de mando entre el Ministerio de la Mujer y la dirección del programa Supérate. En ese sentido, mediante el decreto 2-26, Mayra Jiménez fue designada al frente de Supérate y Gloria Reyes pasó a dirigir el Ministerio de la Mujer.
Asimismo, el pasado 10 de febrero, mediante el decreto 84-26, Rafael Santos Badía asumió el mando del Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCYT), en sustitución de Franklin García Fermín, quien quedó sin funciones.
Lo mismo ocurrió en el Ministerio de Agricultura, donde, mediante el decreto 2-26 emitido el 6 de enero pasado, Francisco Espaillat Bencosme reemplazó a Limber Cruz, quien tampoco fue colocado en una nueva posición del tren gubernamental.
Caídos por escándalos
Otros funcionarios no han contado con la misma suerte que los rotados, sus destituciones han estado rodeadas de señalamientos de corrupción administrativa.
El caso de mayor impacto ha sido el de Senasa (Seguro Nacional de Salud): la destitución de Santiago Hazim a finalesde 2025 sacudió al sector salud. El funcionario enfrenta investigaciones por supuestas irregularidades en contratos de medicamentos que habrían ocasionado pérdidas millonarias para ell Estado.
En enero de 2026, el exministro de la Juventud y entonces rector del ITLA, Rafael Félix García, fue separado de su cargo trass denuncias de descuentos salariales injustificados a los empleados de la institución, práctica que ha sido señalada como clientelismo político.
Por otro lado, en fecha del 17 de agosto de 2025, Víctor Castro fue apartado de la dirección del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE), tras no lograr superar los cuestionamientos sobre las licitaciones de raciones escolares.
Mientras el Gobierno destaca que el país avanzó en el Índice de Percepción de la Corrupción 2025, la oposición califica estos movimientos como una «mera rotación de figuras».






