Supervisar investigaciones criminales, coordinar el intercambio de inteligencia y fortalecer programas de cooperación con instituciones dominicanas formaban parte de las responsabilidades de Melitón Cordero, supervisor asignado por la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) en la República Dominicana, quien fue arrestado en el marco de una investigación federal por el presunto uso indebido de un programa de visas dirigido a informantes confidenciales.
Sobre su vida personal se conocen pocos detalles; sin embargo, entre sus funciones figuraban liderar operativos contra el crimen, coordinar acciones con autoridades locales y representar a la agencia antidrogas en reuniones estratégicas dentro del país.
Su puesto también implicaba coordinación con otras agencias federales estadounidenses, como el Federal Bureau of Investigation (FBI), especialmente en programas complejos utilizados para el reclutamiento de informantes extranjeros bajo marcos migratorios especiales.
Funciones y actividades conocidas
Durante su estadía en el país, el exfuncionario participó en eventos oficiales en representación de la DEA y en actividades de cooperación bilateral con autoridades dominicanas en materia de narcotráfico, lavado de activos y seguridad internacional.
En octubre de 2024 fue expositor en el Congreso Latinoamericano de Prevención de Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo, donde destacó el papel del sector bancario y de los oficiales de cumplimiento en la detección de operaciones sospechosas que pueden derivar en investigaciones federales.
Como parte de sus responsabilidades, acompañó a funcionarios estadounidenses —incluido personal del U.S. Marshals Service— en reuniones con el Cuerpo Especializado en Seguridad Aeroportuaria y de la Aviación Civil (CESAC) para fortalecer la cooperación en seguridad aeroportuaria y protocolos operativos.
Hasta antes de su detención, participaba activamente en iniciativas conjuntas contra el narcotráfico, el lavado de activos y el crimen organizado, reforzando la coordinación bilateral.
Arresto e investigación federal
El arresto de Cordero ocurrió en el contexto de una investigación federal. Según reportes, fue detenido como parte de una indagatoria dirigida por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS). Las autoridades no ofrecieron detalles adicionales debido a que el proceso sigue en curso.
La embajadora estadounidense Leah F. Campos informó el cierre temporal de la oficina antinarcóticos hasta nuevo aviso y calificó el caso como una grave violación de la confianza pública, subrayando que no tolerará conductas que comprometan la integridad institucional.
“Es una violación repugnante y vergonzosa de la confianza pública usar el cargo oficial para beneficio propio”, escribió en X. “No toleraré ni siquiera la percepción de corrupción en ningún lugar de la Embajada que dirijo”.
Por su parte, el canciller dominicano Roberto Álvarez aclaró que el cierre responde a un proceso interno de Estados Unidos y no guarda relación con acciones del gobierno dominicano.
Cada año, la DEA, el FBI y otras agencias federales patrocinan la entrada de extranjeros a Estados Unidos bajo programas especiales vinculados a investigaciones criminales, mecanismos que según expertos requieren estrictos controles por su sensibilidad legal.






