Dos pilotos estadounidenses, uno de ellos de origen dominicano, permanecen detenidos en Conakry, capital de la República de Guinea, desde el pasado 29 de diciembre, luego de ser acusados de violar el espacio aéreo del país durante una parada técnica para reabastecer combustible.
Se trata de Fabio Nicolás Espinal Núñez, dominicano de 33 años y residente en Nueva Jersey, y Bradley Scott Schlenke, de 63 años, oriundo de Chicago. Ambos pilotaban un jet privado Gulfstream GIV que transportaba a una familia brasileña de cinco personas, incluidos dos niños, en un vuelo desde Surinam con destino a Dubái.
De acuerdo con el New York Post, los pilotos mantuvieron comunicación constante con los controladores aéreos antes de aterrizar en el Aeropuerto Internacional Ahmed Sékou Touré.
Sin embargo, las autoridades guineanas alegan que la aeronave no contaba con autorización para aterrizar, por lo que los acusan de ingreso ilegal al espacio aéreo, aterrizaje no autorizado y de comprometer la defensa nacional.
Aunque un tribunal de apelaciones ordenó su liberación provisional mientras se conoce el fondo del caso —bajo la condición de que permanezcan en el país y se presenten tres veces por semana ante las autoridades judiciales—, ambos continúan en prisión.
Según explicó Lauren Stevenson, prometida de Espinal Núñez, el fiscal se negó a ejecutar la orden debido a presiones del estamento militar.
Stevenson calificó la situación como angustiante y confusa, asegurando que los cargos son infundados y que tres jueces así lo han determinado.
El caso será ahora conocido por el Tribunal Supremo de Guinea. Mientras tanto, Espinal Núñez permanece recluido junto a exfuncionarios del gobierno encarcelados por el actual régimen.






