Franklin Guerrero. (Foto: José Peguero)
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EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – El fotoreportero Franklin Guerrero recibió atención médica luego de desplomarse durante la misa conmemorativa por los diez meses de la tragedia en la discoteca Jet Set. Según informaron las autoridades, Guerrero se encuentra estable gracias a la oportuna intervención del 911.
El acto de oración y memoria fue convocado por el Movimiento Justicia Jet Set este domingo 8 de febrero, en el mismo espacio donde ocurrió el colapso del techo del club nocturno, que dejó 236 personas fallecidas y más de un centenar de heridos. La misa fue presidida por el padre Rogelio Cruz y formó parte de las actividades conmemorativas por el décimo mes del derrumbe ocurrido la madrugada del 8 de abril de 2025.
A casi un año de la tragedia, el dolor permanece entre las familias afectadas, mientras el proceso judicial avanza lentamente. El juicio preliminar contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, propietarios del establecimiento, fue aplazado recientemente para el 16 de marzo, tras una audiencia encabezada por el juez Raymundo Mejía, del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional.
El Ministerio Público presentó la acusación formal en noviembre de 2025, imputando a los hermanos Espaillat homicidio involuntario y golpes y heridas involuntarias, por su presunta responsabilidad en el colapso del techo. Según el expediente acusatorio, los imputados habrían sobrecargado la estructura con equipos de climatización y tinacos de agua, sin realizar estudios técnicos que aseguraran la resistencia del techo, ignorando advertencias internas sobre el deterioro del local y priorizando el ahorro de recursos frente a los riesgos evidentes.
La investigación fue ordenada por la procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, y llevada a cabo por la Dirección General de Persecución y la Fiscalía del Distrito Nacional.
Mientras tanto, los querellantes mantienen acciones civiles para reclamar indemnizaciones millonarias por los daños materiales, morales y psicológicos causados por la tragedia, y organizaciones de la sociedad civil insisten en que el caso debe sentar precedentes en materia de supervisión estatal y seguridad estructural.
Diez meses después, el entorno del Jet Set permanece en silencio, convertido en un espacio de memoria y reclamo. Flores, velas y mensajes siguen recordando a las víctimas, mientras crece la exigencia colectiva de verdad y justicia.
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