SAN JUAN / ELÍAS PIÑA.– El hallazgo de los cuerpos de cuatro mujeres haitianas decapitadas en la zona fronteriza entre Haití y la República Dominicana ha generado consternación tras confirmarse que las víctimas habían sido deportadas de Puerto Rico apenas meses antes. Según reportó EFE, las fallecidas formaban parte del flujo migratorio afectado por las recientes redadas de la administración de Donald Trump en el archipiélago.
Leonard Prophil, líder comunitario y portavoz de la comunidad haitiana en Puerto Rico, confirmó que las jóvenes, de entre 27 y 31 años, residían en los sectores de Barrio Obrero y Puerto Nuevo antes de su expulsión.
«Llevaban dos semanas desaparecidas. Una fue deportada hace dos meses y las otras hace tres meses y medio», detalló Prophil, quien fue contactado por familiares en Estados Unidos para rastrear su paradero.
De acuerdo con las denuncias, las mujeres habrían sido víctimas de bandas criminales que operan en la frontera, las cuales suelen secuestrar migrantes para exigir rescates a sus parientes en el exterior. «Deportar a estas personas supone condenarlas a la muerte», sentenció Prophil ante medios como El Nuevo Día, de Puerto Rico.
Investigación y detenciones
Las autoridades dominicanas informaron sobre la detención en Elías Piña de un ciudadano haitiano identificado como Chin Laduse, quien es señalado por la policía de su país como presunto responsable de múltiples crímenes, incluyendo el asesinato de varias mujeres.
Según informes del Ministerio de Defensa, el sospechoso fue localizado oculto en matorrales cerca del río Macasías.
Contexto migratorio en Puerto Rico
El caso ha reavivado las críticas contra el Gobierno de Puerto Rico por facilitar datos confidenciales al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Se estima que la información de unas 6,000 personas que solicitaron licencias de conducir provisionales fue compartida con las autoridades federales para facilitar órdenes de deportación, una medida que organiza






