Santo Domingo.– A nueve meses del colapso ocurrido en la Discoteca Jet Set, que dejó más de 230 fallecidos, el sacerdote Marino Alcántara denunció presuntas presiones para desincentivar la participación de familiares de las víctimas en la misa realizada este jueves en el lugar del derrumbe.
“Mucha gente ha recibido recomendaciones de no venir porque es una misa de protesta y acompañamiento. Lo único que estamos pidiendo es justicia”, señaló Alcántara, quien aseguró que la misa busca visibilizar el dolor de las familias y mantener viva la exigencia de esclarecimiento de los hechos.
El religioso criticó lo que calificó como “una justicia selectiva”, asegurando que mientras algunos procesos reciben atención, este caso ha quedado relegado. “Como diócesis, seguiremos acompañando a estas familias semana tras semana”, afirmó.
Este jueves decenas de dolientes acudieron al lugar, entre lágrimas y con fotografías de sus seres queridos, para exigir que se esclarezcan los hechos y se establezcan responsabilidades. “Es muy difícil vivir una Nochebuena sin mi hija”, expresó Felicita Velázquez, madre de una de las víctimas, reflejando el sentimiento colectivo de dolor e indignación.
Se recuerda que el próximo lunes 12 está programada la audiencia preliminar contra los propietarios de la discoteca, Antonio y Maribel Espaillat, imputados por su presunta responsabilidad en la tragedia que marcó a cientos de familias dominicanas.






