Fernando Huergo, profesor de bajo y director académico de Berklee en Puerto Rico. (Foto: Palacio de Bellas Artes)
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El nivel de los jóvenes músicos dominicanos ha experimentado un notable crecimiento, elevando significativamente la competencia, especialmente por la codiciada Beca Michael Camilo, según profesores del Berklee College of Music de Boston, Estados Unidos, participantes en el programa Berklee en Santo Domingo 2026.
Según una nota de prensa, los maestros visitantes, destacaron la combinación de disciplina, curiosidad intelectual y ambición artística que exhiben los estudiantes, cualidades que resultan difíciles de ignorar.
El evento, organizado por el Ministerio de Cultura en coordinación con la Dirección General de Bellas Artes, el Conservatorio Nacional de Música y Berklee College of Music, cuenta con el patrocinio de la Fundación AES Dominicana e Itabo.
Saily González Zamora, pianista y directora académica del programa, afirmó que «el talento es evidente». No obstante, enfatizó que la disposición, la curiosidad, la actitud positiva y el deseo genuino de aprender son factores diferenciadores, elevando la competencia por la Beca Michael Camilo a niveles sin precedentes.
Tyrone Chase, guitarrista, productor y subdirector del Departamento de Conjuntos de Berklee College of Music, resaltó el impresionante nivel de enfoque de los estudiantes. «Les propuse un ejercicio y todos estaban completamente concentrados. Esa capacidad de respuesta no es común», añadió.
Nick Grondin, guitarrista, compositor, director de banda y profesor asociado de Berklee, describió un panorama musical diverso y técnicamente sólido, donde guitarristas demuestran madurez en el jazz tradicional, estudiantes poseen un oído excepcional y plantean preguntas profundas. Muchos de ellos, según Grondin, tienen el perfil para una beca.
Fernando Huergo, profesor de bajo y director académico de Berklee en Puerto Rico, elogió el entusiasmo especial y la disposición real a aprender, a abrirse a otros estilos y a crecer que observa en los estudiantes dominicanos. Reconoció, sin embargo, la exigencia del proceso de selección, recordando que el cupo es limitado y que el objetivo principal es el crecimiento musical y humano, independientemente del lugar donde ocurra.
Josean Jacobo, profesor de Musicalidad y director de ensambles, quien participa por tercer año consecutivo, describió una energía que trasciende el horario académico, donde los estudiantes hacen música constantemente, incluso fuera de las clases. Aunque reconoce que algunos estudiantes aún deben pulir aspectos técnicos, destaca el talento de varios de ellos.
Con clases magistrales, audiciones y ensambles intensivos, este programa se consolida como un espacio donde la excelencia académica se cruza con aspiraciones personales profundas. La Beca Michael Camilo, y otras más que se entregan al final de la intensa jornada de seis días, representa una oportunidad excepcional para muchos de estos jóvenes músicos. Para todos, la experiencia deja una certeza compartida: el talento dominicano no solo existe, sino que está preparado para medirse en escenarios de exigencia internacional.
Relacionado






